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• No
podemos terminar con el alma, solo podemos curarla
*(21 enero de
2006)
Dra. Rojas:
Esa es la
música de nuestro espacio: No podemos terminar con el
alma, sólo podemos curarla. Seguimos con el poeta
Germán Pardo García, ya que lo podemos traer como
paradigma de la influencia de lo psíquico en el cuerpo.
Dra.
Menassa: ¿Cómo es eso, Doctora?. Cuéntenos,
cuéntenos.
Dra. Rojas:
Germán Pardo García llevaba una vida un tanto disipada
en su país natal: Colombia, a mediana edad fue
diagnosticado de un cáncer, una leucemia. Tras el
diagnóstico modificó totalmente su vida y sus
relaciones, se retiró a su casa y sólo mantuvo contacto
con un amigo, con el cual publicaba una revista, que era
su nexo con el mundo. Así sobrevivió muchos años más
desde el diagnóstico.
Dra.
Menassa: Llama la atención que se curase abandonando
sus antiguas relaciones. Sin embargo, en nuestro
Departamento de Clínica hemos comprobado que las
relaciones es como si formaran parte de nuestro propio
cuerpo. Si son relaciones enfermizas, terminan
enfermándonos.
Dra.
Rojas : Pero Doctora, en ocasiones no hay nada más
difícil para una persona que abandonar una relación,
aunque le haga mal.
Dra. Menassa: Para eso está
el psicoanálisis, Doctora.
*(28 enero de
2006)
Dra. Rojas: El poema de
Germán Pardo García nos habla de los encuentros y
desencuentros entre nuestro propio cuerpo y nuestro
mente , parece muy apropiado para presentar el espacio:
no podemos terminar con el alma, sólo podemos curarla.
Dra. Menassa: La mente, lo
que a nosotras nos gusta más llamar lo psíquico, es la
soberana, no podemos imaginar el inmenso poder de la
palabra, lo que nos enferma el cuerpo siempre es una
frase. Y si es una frase lo que nos enferma, también es
entre frases que nos curamos.
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